domingo, 28 de abril de 2013

2º Aventura

Mi abuela y yo íbamos hacia una especie de fuente.
Entonces la aventura había comenzado, pues mi abuela me había dicho que íbamos a la ``coutada´´ de mi abuelo, el mini-jefe del grupo.
Había tojos, silvas y ramas cortándonos el paso, pero mi abuela consiguió pasar con mi ayuda.
Las dos nos ayudamos, pero nadie  fue la protagonista.
Llegamos arriba y vimos toda la autopista con sus coches.
Era fantástico y mi abuela decidió continuar hacia arriba y ir por la carretera.
Íbamos andando y entonces un coche se para a nuestro lado.
No nos secuestraron, dijeron:
- ¿Donde está el campo de fútbol?
La abuela les respondió:
- Está por delante, solo tenéis que ir arriba y ya lo veis.
Se fueron bien atendidos, pues ``Los mejores´´ es un grupo que ayuda a todo ser viviente si lo necesita.
Llegamos a casa de mis abuelos y todos se sorprendieron.
Fue un día genial.
Ayuda a todo el mundo, te recompensarán de alguna forma.


miércoles, 24 de abril de 2013

1º Aventura

                                          1º Aventura

El otro día íbamos a dar un simple paseo al monte, y entonces vimos esas plantas que tienen pinchos, en gallego se llaman ``toxos´´, pero en castellano no estoy segura si son ``tojos´´.
Bueno, mi abuela le dijo a mi abuelo que fuéramos a pasear por allí, pero mi abuelo dijo algo como:
- No, ahora iremos a donde tenemos terreno.
Eso significa que íbamos a el ``terreno´´ donde había tojos y tojos.
Resumiendo, que había unos pinchos que yo casi no podía pasar, pero pasé antes que mi abuela, pero el abuelo se me adelantó, pues estaba buscando el marco.
El marco es una piedra que indica donde se terminó el terreno que le correspondía a mi abuelo.
Yo y mi abuela esperamos, pero yo no pude aguantar, y me fui más para delante.
Llegué a un punto donde había tojos enormes de verdad, no eran miniaturas,¡eran auténticos árboles!
La abuela me siguió y me dijo que parara. Yo claro, había prado hace media hora...
El abuelo ya se estaba mareando de no encontrar el maldito marco del infierno.
La abuela se cansó, y entonces mandó a mi abuelo venir.
El abuelo insistió, pero entonces se cansó, y caminó hacia nosotras para irnos.
Entonces ese fue el momento más alucinante de la aventura:
¡El marco estaba allí, justo donde yo me había parado!
Era fántastico, y esa fue una gran aventura que, nunca de los nuncas olvidaré.